Ruta histórico-artística

Ésta peculiar ruta le permitirá dar un paseo por la ciudad disfrutando de su historia y recorriendo los rincones más legendarios de Peñíscola, es una ruta especialmente pensada para el viajero ansioso de cultura.

La visita comienza en un punto conocido coloquialmente como La Porteta, lugar que nos sirve de inicio para ésta ruta ya que será donde conoceremos el origen etimológico del nombre de la ciudad. En esta primera parada será también donde conozcamos los primeros detalles de la historia de la ciudad ya que en éste lugar es donde se ubicó originariamente el puerto, algo que resulta muy evidente por los restos que aún se conservan en la zona de la muralla y sus contrafuertes, por los puntos de amarre que se agarran a ella y por la propia puerta del embarcadero, que es la que le da nombre al lugar.

De este punto nos moveremos hacia el parque de artillería, obra del arquitecto renacentista Juan Bautista Antonelli, quien supo unir a su nueva muralla de estilo renacentista las anteriores de estilo medieval. El resultado es una plaza prácticamente inexpugnable para los asaltantes debido a los acusados ángulos que se dibujan. En el interior de este parque se conserva aún en buen estado el polvorín, que data del siglo XVIII. El parque fue restaurado y reinventado como jardín botánico y mirador desde el que se aprecian unas inmejorables vistas del entorno.

La tercera parada de esta peculiar ruta será la conocida como plaza de armas. Es un lugar muy especial para los habitantes de la ciudad ya que es aquí donde se realizan las danzas folklóricas anuales típicas de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Ermitana (Mare Déu de l'Ermitana). Se trata de unas danzas de acción de gracias que tienen su origen en la época de Jaime I, quien devolvió a la ciudad el culto a su patrona. Lo más interesante de ésta plaza sea tal vez la imponente escalinata que conduce directamente hasta la iglesia en la que se guarda la imagen de la Virgen.

Tras salir de esta plaza es parada casi obligatoria la Iglesia de Nuestra Señora de la Ermitana, patrona de la ciudad desde época medieval. La pequeña iglesia se encuentra en un lugar privilegiado, junto al castillo, aunque ocupando el espacio dejado por una construcción anterior que databa del siglo VI. El actual edifico se levantó por deseo de Don Sancho Echevarría en el siglo XVIII y en él se combinan la sencillez compositiva y la perfecta decoración, siendo uno de las construcciones más elegantes del barroco valenciano.

Al encontrarnos tan próximos al castillo que corona la ciudad no podemos pasar de largo sin realizar también una visita a esta importante construcción que recibe el nombre de castillo del Papa Luna. En este momento nos encontraremos en el punto más elevado de toda la ciudad por lo que la panorámica desde éste lugar es algo que merece la pena contemplar. El castillo, de estilo románico, se levantó por la Orden Templaria sobre los restos de una antigua alcazaba árabe. Más tarde, Benidicto XIII lo reformaría para transformarlo en residencia papal. El resultado del conjunto destaca por su sobriedad y elegancia, tanto en las estancias templarias originales como en las pontificias. Tal vez lo más relevante arquitectónicamente hablando sea la forma de resolver mediante una bóveda el Cuerpo de Guardia y la cuidada proporción que presenta la Basílica templaria, utilizada más tarde como Basílica Pontificia.

Una vez visitado el castillo y saliendo por su puerta principal nos encontraremos con otra construcción que llama nuestra atención y que por tanto, también es paso obligatorio por ésta ruta. Se trata del faro, una emblemática construcción que data del año 1892 y que sirvió de marco para “Calabuch”, una película de Berlanga.

Finalizamos esta ruta con la visita al museo del mar, un pequeño edificio que fue utilizado como cuartel de artillería en el siglo XVIII y que en la actualidad hace honor a la tradición marinera de la ciudad a la que pertenece. El museo está dividido en tres secciones didácticas que enseñan al visitante todo lo que desee conocer sobre la relación de Peñiscola con el mar, estas secciones son: la histórico-arqueologica, donde conocerá los orígenes marítimos y comerciales de la ciudad; la pesquera, donde se dan a conocer tanto la evolución de las embarcaciones de la zona como las técnicas de pesca empleadas; y la sección de la fauna marina, que nos enseña la riqueza y el valor ecológico que tienen las aguas que bañan Peñíscola.

E.g., 19/06/2019
E.g., 19/06/2019